En un episodio cargado de intriga, adrenalina y
emoción, se definió el pasado lunes 5 de Diciembre la final más esperada del
mundo de la moda y el entretenimiento: en un espectacular desfile en Miami, los
tres finalistas del certamen presentaron
sus colecciones ante un importante público de especialistas, celebrities y
familiares. El jurado, conformado por el diseñador venezolano Ángel Sánchez, la modelo y conductora de TV Mónica Fonseca, la modelo y conductora venezolana Eglantina
Zingg y Christian Siriano,
el ganador de la última versión del reality en Estados Unidos, observó, puntuó y finalmente eligió a la ganadora de esta
temporada: Karyn Coo, la chilena de 22 años de edad que con mucha alegría y
esfuerzo logró superar cada paso de la carrera con gran éxito.
En este capítulo, la audiencia, además de ver cómo
los jóvenes se prepararon para el desfile final, pudo disfrutar de una
espectacular pasarela de primer nivel con tres interesantes colecciones que
representaron fielmente la esencia de cada uno de los finalistas. Como último
reto, José
Luis Gonsalez, de México, Carlo Carrizosa, de Colombia, y Karyn Coo, de Chile,
debieron elaborar por su cuenta una colección de
10 prendas para presentar en el evento al que asistieron reconocidas figuras de
la industria de la moda y el entretenimiento, sus familiares y los
participantes que los acompañaron durante todo el concurso. Cada joven contó
con 7 semanas para preparar las piezas, y cada uno recibió en sus casas la
visita de Mariano Toledo, para que él pudiera asesorarlos y guiarlos tal como
lo hacía en el taller de Miami. Los diseñadores debieron inspirarse en algún
concepto seleccionado por ellos. La colección no sólo debía identificarlos a
ellos mismos y mostrarlos como profesionales, sino que debía impactar y
convencer al jurado de que ellos merecían ser ganadores de Project Runway Latin
America.
Como
si en ésta última instancia los nervios de los participantes fueron pocos, el
día anterior al desfile, mientras los jóvenes ultimaban los detalles de sus
colecciones, Mariano Toledo
sorprendió a los chicos con un nuevo y último desafío a realizar: contando con
tan sólo una jornada de trabajo, debieron diseñar y confeccionar el uniforme
para alguno de los trabajadores del hotel “Live Aqua Cancún” del Grupo Posadas, lugar en el que habían estado descansando la
semana siguiente a la definición de los finalistas. Cada uno pudo elegir qué
elemento tomar como inspiración: el fuego, el agua, la tierra o el aire. La
prenda debía identificar al Resort, reflejar su esencia y sobretodo ser
coherente con las colecciones que los jóvenes traían preparadas para mostrar,
ya que este outfit sería una pieza más en el desfile final.
Finalmente, los jóvenes llegaron con mucha ansiedad y adrenalina al
desfile final. Una multitud los esperaba sentada con muchas ganas e intriga de
ver qué es lo que cada uno había hecho.
El primero en presentar fue José Luis Gonsalez. El mexicano usó como
inspiración una de las cosas más humanas y profundas de los seres humanos: los
músculos. Girando alrededor de los conceptos de “huella digital”, “unicidad”,
“conexión” e “interioridad”, se centró en la femineidad y la sensualidad que le
inspiran las mujeres de hoy y creó una colección en tonos de rosa, blanco y
rojo en la que las transparencias, los retazos y los cortes jugaron un rol
central. Se trató de una muestra vanguardista que gustó e interesó mucho al
jurado, quien lamentablemente también encontró que algunos vestidos eran muy
parecidos entre sí y que las prendas no reflejaban exactamente los conceptos
que el diseñador quería transmitir.
Al mexicano lo siguió Carlo Carrizosa, de Colombia, quien para
inspirarse pensó en la actitud de la mujer actual y la relacionó con la fuerza
de las mujeres guerreras amazónicas de décadas pasadas. Para esto, diseñó una
colección en la que predominaban los colores verde, ocre, dorado y blanco, y en
la que resaltaba la combinación de géneros y texturas, cuestión que sorprendió
y encantó a los jueces. Sin embargo, estos sintieron que el trabajo de Carlo no
fue vanguardista y que resultó un tanto obvio. Lamentablemente, fue el primero
en abandonar la pasarela.
Finalmente, Karyn Coo se inspiró en el circo latinoamericano de la década del 40 para crear una colección que reflejara alegría, ingenuidad, pureza y simpleza. Para esto, creo piezas en tonos de blanco, beige y rosa, con telas ligeras, plumas, volados y cuerdas. El resultado: un trabajo que enamoró al jurado, quien afirmó que no sólo el conjunto completo reflejaba fielmente la personalidad y la esencia de la chilena, sino que además la colección era novedosa, moderna, profesional y especial. De esta manera, en un clima de alegría y nerviosismo los jueces eligieron a Karyn Coo como la ganadora de Project Runway Latin America Segunda Temporada. Entre agradecimientos, risas, llantos y abrazos la joven recibió las felicitaciones de Mariano Toledo, Jamie –la modelo que vistió su vestido de novia- y su mamá.
Como premio, Karyn Coo se hará acreedora de $30,000 dólares para comenzar su propia colección, cortesía de Andrea; la posibilidad de exhibir su propia colección en el Mercedes Benz DFashion México, un photoshoot en la revista Glamour México y Latinoamérica y unas lujosas vacaciones en el Hotel “Live Aqua Cancún” del Grupo Posadas.


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